¿Qué es Puppy Yoga y por qué ha ganado tanta popularidad?
Imagina que estás en una clase de yoga, respirando profundo… y de repente, un cachorro se acurruca en tus piernas o salta encima de ti. Así es el Puppy Yoga: una mezcla inesperada pero encantadora entre bienestar humano y ternura.
En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre esta tendencia que ha conquistado a millones alrededor del mundo. Veremos por qué el Puppy Yoga está tan de moda, cuáles son sus beneficios físicos y emocionales (para humanos y perritos), qué consideraciones deberías tener en cuenta antes de participar en una clase, para que la experiencia sea positiva.
Primero lo primero... ¿Qué es exactamente el Puppy Yoga?
El Puppy Yoga es una clase de yoga tradicional —generalmente suave y accesible, como el hatha yoga o el yoga restaurativo— que se realiza en compañía de cachorros sueltos que pueden interactuar libremente con los asistentes.
No se trata de hacer acrobacias con perros ni de usarlos como accesorios. Los cachorros simplemente están ahí, caminando entre los mat, jugando, olfateando, o durmiendo plácidamente junto a los yoguis. La magia ocurre cuando se genera una atmósfera de calma, juego y conexión auténtica con estos pequeños peludos.
¿De dónde viene esta tendencia?
Aunque no hay una única fuente oficial, el Puppy Yoga comenzó a ganar fuerza en países como Estados Unidos, Canadá yReino Unido alrededor de 2017, y desde entonces ha explotado en popularidad gracias a redes sociales.
¿Por qué se ha hecho tan popular?
Hay varias razones detrás del auge del Puppy Yoga, y todas tienen que ver con nuestro deseo de sentirnos mejor en un mundo que a veces se siente un poco caótico.
1. Reduce el estrés y mejora el ánimo
El yoga ya es una actividad asociada al bienestar, pero cuando le sumamos la presencia de cachorros, los efectos se potencian. Varios estudios muestran que el contacto con animales reduce el cortisol (la hormona del estrés) y aumenta la oxitocina, que es la hormona del amor y el vínculo ❤️
2. Estimula la conexión emocional
Estar con cachorros despierta nuestro lado más tierno, humano y compasivo. También nos recuerda el poder de vivir el presente.
3. No necesitas ser experto
Las clases de Puppy Yoga suelen incorporar asanas sencillas, para todos los niveles. No hay que ser un experto en yoga para participar, y eso lo vuelve accesible y divertido para todo tipo de personas.
4. Fomenta la socialización
Muchas personas van solas y terminan conociendo gente nueva, charlando entre clase y clase, o incluso haciendo amistades duraderas. Por otro lado, los perritos en edad temprana necesitan socializar con humanos, con otros animales y con distintos entornos. El Puppy Yoga puede ser una forma segura y amorosa de hacerlo, si se organiza correctamente (más adelante hablaremos de eso).
5. Conecta con causas de adopción
Muchas organizaciones que ofrecen Puppy Yoga lo hacen en conjunto con refugios o criadores responsables, usando la actividad como una oportunidad para dar a conocer cachorros en adopción o simplemente ayudarlos a ganar confianza con personas.

¿Y qué hay de los beneficios para los cachorros?
¡Los perritos también se benefician! Eso sí, solo si se hace de forma responsable.
Socialización temprana
Entre las 3 y 12 semanas de vida, los perros están en una fase crítica de socialización. Exponerlos a nuevos entornos, personas, sonidos y olores de forma segura puede ayudarles a desarrollar confianza y habilidades sociales saludables.
Refuerza el vínculo humano-perro
Interactuar de forma positiva con humanos en un ambiente tranquilo refuerza su capacidad de relacionarse amorosamente con las personas.
Estimulación y descanso
Los cachorros exploran, se cansan, y luego se relajan. Las clases de Puppy Yoga suelen ser lo suficientemente tranquilas como para permitirles dormir si lo necesitan.
Ahora bien, como todo lo que involucra animales, el Puppy Yoga también debe hacerse con conciencia. Detrás de lo adorable hay una gran responsabilidad ética. Aquí te compartimos algunos puntos clave a considerar:
- Investiga si la empresa u organización que ofrece Puppy Yoga trabaja con refugios o criadores responsables, si tienen políticas de bienestar animal y si cuentan con personal capacitado para el manejo de los cachorros.
- No deberían participar cachorros menores de 8 semanas ni aquellos que aún no han comenzado su plan de vacunación. También deberían tener acceso constante a agua, descanso y, si lo necesitan, un espacio separado del grupo.
- El tiempo de exposición de los cachorros debe ser limitado. Lo ideal es que la clase no dure más de 45 minutos o que se hagan pausas, especialmente si hay varios grupos de personas en un mismo día.
- Si los cachorros están disponibles para adopción, la organización debe tener un proceso claro, transparente y responsable, donde prime el bienestar del animal por sobre la rapidez o conveniencia.
Antes de inscribirte en cualquier clase de Puppy Yoga, revisa que se cumpla con este checklist:
✅ ¿Se menciona la procedencia de los cachorros?
✅ ¿Tienen protocolos de bienestar animal?
✅ ¿La clase tiene un enfoque de respeto, no de espectáculo?
✅ ¿Se prioriza el descanso de los cachorros?
✅ ¿La clase es dirigida por personas con formación en yoga y manejo animal?
Si la respuesta a estas preguntas es sí, estás a punto de vivir una experiencia hermosa y enriquecedora.
El Puppy Yoga ha conquistado al mundo porque toca algo muy profundo en nosotros: la necesidad de conexión, ternura y bienestar. Nos invita a mover el cuerpo, soltar tensiones y abrir el corazón, todo mientras compartimos con seres que representan lo más puro de la vida: los cachorros.
Pero como toda tendencia, también requiere información, conciencia y ética. Desde Dindog, creemos que los animales —de todas las edades y especies— merecen lo mejor. Por eso, celebramos iniciativas que suman a su desarrollo, su socialización y su bienestar emocional. Y si encima eso nos hace sentir mejor a nosotros, ¡Mejor todavía!